💇♀️ Flequillo: mucho más que cubrir la frente — la mirada del visagismo
- Michele Trancoso
- 21 nov 2025
- 3 Min. de lectura
Durante mucho tiempo, el flequillo se ha visto como un recurso estético utilizado para “ocultar la frente” o suavizar algún rasgo del rostro. Sin embargo, dentro del visagismo, esta visión es limitada.El flequillo no es un disfraz, sino un elemento del lenguaje visual, capaz de equilibrar formas, dirigir la mirada e incluso modificar la percepción emocional que el rostro transmite.

🧠 El rostro y sus tres tercios: racional, emocional e instintivo
Según la lectura visagista de los tercios horizontales —una de las bases del análisis facial—, el rostro puede dividirse en tres zonas que reflejan diferentes dimensiones de la personalidad y de la expresión:
Primer tercio (racional) — va desde la línea de nacimiento del cabello hasta el arco de las cejas.Representa el campo de la razón, la lógica y el pensamiento consciente. Cuando este tercio predomina, la persona tiende a proyectar control y racionalidad.
Segundo tercio (emocional) — comprende la región entre el arco de las cejas y la punta de la nariz.Está vinculado a la expresión emocional y empática, siendo el punto de conexión entre la mente y el corazón —el ámbito de las relaciones humanas y afectivas.
Tercer tercio (instintivo) — va desde la punta de la nariz hasta el mentón.Se asocia con la acción, el impulso y la determinación, representando la manera en que la persona materializa sus intenciones en el mundo.
Estas tres áreas se comunican visualmente y, cuando una de ellas predomina, la imagen puede transmitir una energía específica: más racional, más emocional o más instintiva.
🎯 El papel del flequillo dentro del visagismo
En el visagismo —como enseñan Philip Hallawell y Fernand Aubry—, ningún elemento del rostro debe ocultarse, sino armonizarse.El flequillo, en este contexto, no sirve para esconder, sino para crear proporciones y equilibrio entre los tercios.
En rostros con una frente amplia o muy expuesta, el flequillo puede reducir visualmente el primer tercio, equilibrándolo con los demás.Pero lo más interesante es que también puede utilizarse en rostros angulosos, no para cubrir, sino para introducir líneas curvas y diagonales que rompen la rigidez de las formas.
Según Hallawell (2009), las líneas rectas transmiten firmeza y racionalidad, mientras que las líneas curvas y diagonales comunican movimiento, empatía y suavidad.Por tanto, un flequillo elegido estratégicamente —más redondeado, desfilado o lateral— actúa como un elemento de compensación, aportando ligereza emocional a los rostros con estructura ósea marcada.
💫 Equilibrio entre razón y emoción
Al resaltar el segundo tercio del rostro (el emocional), el flequillo suaviza la energía racional del primer tercio y equilibra la comunicación visual.Este es uno de los motivos por los que los rostros cuadrados, rectangulares o en forma de diamante se benefician tanto del flequillo: la curva del mechón crea un contrapunto a las líneas rígidas y proyecta una sensación más empática y accesible.
El flequillo, por tanto, es un recurso de lenguaje —no un disfraz.Cuando se aplica de forma adecuada, refuerza la armonía facial y la coherencia de la imagen personal, traduciendo visualmente la identidad de quien lo lleva.
✨ Conclusión
La elección del flequillo debe ir más allá de las tendencias o de los “trucos para disimular”.En el visagismo, es una herramienta de expresión consciente, capaz de modular la energía visual del rostro, crear proporciones armónicas y equilibrar razón y emoción.
“La verdadera belleza está en la armonía entre lo que se ve y lo que se es.” — Philip Hallawell



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