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Por qué los 5 biotipos clásicos no son suficientes para entender tu cuerpo y tu estilo


👗 Durante mucho tiempo, el análisis corporal en la consultoría de imagen se basó en una división simple: manzana, triángulo, triángulo invertido, reloj de arena y rectangular.Esta clasificación, aunque útil como introducción, no explica la complejidad de las proporciones humanas —y, por lo tanto, resulta insuficiente para definir los looks que realmente favorecen a cada persona.

Al fin y al cabo, el cuerpo humano no es bidimensional, y reducir su lectura a cinco categorías fijas ignora matices fundamentales de proporción, movimiento y lenguaje visual.


🩵 1. El cuerpo no es una forma geométrica: es una estructura viva y en movimiento

En la consultoría de imagen contemporánea, entendemos que el cuerpo es una estructura tridimensional, compuesta por proporciones, volúmenes, líneas y ritmos visuales —no solo por medidas.Autores como Philip Hallawell (en Visagismo – Harmonia e Estética) recuerdan que toda forma transmite un lenguaje emocional, y el cuerpo también comunica a través de sus líneas: curvas, rectas, diagonales, transiciones y contrastes.

Por lo tanto, en lugar de intentar “encajar” un cuerpo en un molde, el papel del consultor es interpretar el lenguaje visual que ese cuerpo expresa, comprendiendo cómo equilibrar sus proporciones de manera armónica y coherente con la identidad personal.


📏 2. Las proporciones van más allá del ancho: es necesario leer el cuerpo en horizontal, en vertical y de perfil

Los cinco biotipos clásicos consideran solo las proporciones horizontales (hombros, cintura y caderas).Pero un análisis completo también debe observar:

  • Proporciones verticales: distancia entre hombros, cintura y piernas; tamaño relativo del torso y las piernas; dónde se concentra el volumen corporal.

  • Proporciones de perfil: proyección abdominal, línea de la columna, postura, busto y caderas vistos lateralmente.

  • Distribución del peso visual: hacia dónde tiende a dirigirse la mirada, independientemente de las medidas.

Estos aspectos son esenciales para comprender cómo el cuerpo se comunica en movimiento y en reposo —lo que afecta directamente el tipo de modelado, tejidos y líneas que lo favorecen.


🎯 3. La imagen corporal debe dialogar con el estilo y el deseo de imagen

La consultoría de imagen no debe ser un ejercicio de estandarización, sino de autenticidad.Como defiende Alyce Parsons, creadora del método de los Siete Estilos Universales, la armonía entre cuerpo, rostro y vestimenta depende de alinear la forma física con la esencia personal.Esto significa que, además de las proporciones, es indispensable considerar:

  • El estilo personal predominante (romántico, elegante, natural, creativo, etc.);

  • El deseo de imagen —es decir, lo que la persona quiere comunicar (cercanía, autoridad, suavidad, audacia…);

  • La coloración personal, que influye en el contraste, el equilibrio y el impacto visual de cada look.

Sin esta integración, cualquier análisis corporal se vuelve superficial —y termina reforzando patrones en lugar de liberar la expresión individual.


🌿 4. La mirada técnica debe ser integradora, no clasificatoria

El papel de la consultoría de imagen es unir técnica y sensibilidad, ayudando a cada persona a comprender cómo sus proporciones, colores y estilo interactúan visualmente.Cuando observamos el cuerpo bajo este prisma, deja de ser una forma aislada y pasa a ser parte de la identidad visual completa de la persona —en armonía con el rostro, los colores y su manera de ser.

Como refuerza Hallawell (2009), “la armonía estética es la coherencia entre lo que se ve y lo que se siente.”Y es precisamente esta coherencia la que convierte el acto de vestirse en una herramienta de autenticidad y confianza.


Conclusión

Los cinco biotipos clásicos fueron un punto de partida, pero no pueden ser el punto final.Entender el cuerpo solo por sus medidas horizontales es como escuchar una música prestando atención únicamente al volumen —sin percibir la melodía.


El verdadero equilibrio está en observar el cuerpo en todas sus dimensiones, interpretando sus proporciones, movimientos e intenciones —e integrando todo ello al estilo personal, la coloración y el deseo de imagen.

Porque vestirse bien no es encajar: es traducirse.


💬 Consejo de Michele Trancoso

“Ningún cuerpo es un estándar —y precisamente eso es lo que lo hace interesante.Al comprender tus proporciones y tu lenguaje visual, descubres que el equilibrio no consiste en ajustarte, sino en expresarte con conciencia estética y autenticidad.”

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