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🕐 Smartwatch: el accesorio que puede estar perjudicando tu comunicación

Un tema polémico sobre presencia y percepción



Vivimos en una era en la que el tiempo y la conexión son los bienes más codiciados, y los smartwatches se han convertido en un símbolo de este ritmo acelerado. Miden pasos, frecuencia cardíaca, sueño y notificaciones en tiempo real.

Pero desde el punto de vista de la comunicación no verbal y de la imagen personal, hay un detalle que suele pasar desapercibido: el simple hecho de llevar este accesorio puede transmitir, sin intención, un mensaje de falta de atención y de inmediatez.


Cuando el reloj habla antes que tú

Estudios sobre comunicación interpersonal, como los de Albert Mehrabian (UCLA, 1972), señalan que más del 65 % del impacto de un mensaje proviene de señales no verbales: la postura, los gestos, la mirada e incluso los objetos que elegimos usar. El smartwatch, en este contexto, habla mucho.

Aunque el usuario esté físicamente presente, la mirada constante hacia la muñeca transmite una sensación de impaciencia, ansiedad o falta de interés hacia el interlocutor. La lectura inconsciente del observador es inmediata:

“Esa persona está más conectada con el mundo digital que con lo que ocurre aquí.”

Situaciones en las que el impacto es aún mayor

En contextos que requieren atención plena y empatía, el efecto puede ser contraproducente:

💬 Sesión con el psicólogo: mirar el reloj rompe el vínculo de escucha y confianza.

💇‍♀️ Atención con el peluquero o el consultor de imagen: comunica prisa o desinterés en el proceso.

❤️ Encuentro o reunión personal: reduce la sensación de conexión genuina y de presencia emocional.

Investigaciones recientes sobre comportamiento social, como las publicadas en el Journal of Nonverbal Behavior (2022), muestran que los microdesvíos de atención durante conversaciones presenciales se interpretan como desvalorización emocional, incluso cuando no hay intención negativa.


Las excepciones que confirman la regla

Por supuesto, existen situaciones legítimas en las que el uso es funcional —como profesionales de la salud, seguridad o personas de guardia que deben estar disponibles—.Pero fuera de esos contextos, el smartwatch cumple más una función de ansiedad tecnológica y estética que de necesidad real.


Comunicación no verbal y coherencia de imagen

Desde la perspectiva del visagismo y de la consultoría de imagen, todo lo que vestimos y llevamos comunica algo. Un accesorio que vibra, se ilumina y llama constantemente la atención hacia la muñeca desvía el foco del rostro, que es el principal punto de comunicación humana.

Y cuando la mirada del otro no encuentra constancia visual en tu rostro, la percepción de empatía y confianza disminuye.


En síntesis: la presencia es el nuevo lujo

Más que demostrar que estás al día, es elegante demostrar que estás realmente presente.


Conclusión: el momento justo para desconectarse

El smartwatch puede ser una herramienta de productividad, pero también un ruido dentro del lenguaje no verbal. Usarlo sin consciencia puede hacer que tu imagen comunique justo lo contrario de lo que deseas: atención, empatía y equilibrio.


En un mundo que valora la conexión constante, la verdadera sofisticación está en saber desconectarse.



🔗 Referencias externas

  • Mehrabian, A. (1972). Nonverbal Communication. UCLA Press.

  • Journal of Nonverbal Behavior (2022). Attention and Social Perception in Face-to-Face Interaction.

  • Goman, C. K. (2013). The Silent Language of Leaders: How Body Language Can Help or Hurt How You Lead.

  • Hall, E. T. (1990). The Hidden Dimension. Anchor Books.

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